La Policía Nacional ha puesto en marcha este domingo una amplia operación para desalojar los asentamientos de migrantes instalados en los alrededores de la planta desaladora de Ceuta, considerada una infraestructura estratégica para el abastecimiento de agua de la ciudad. El dispositivo moviliza a unos 350 agentes, entre ellos seis grupos de la Unidad de Intervención Policial, efectivos de la Unidad de Medios Aéreos y personal del área de Extranjería.
La actuación se concentra en el entorno de la desaladora, junto a la playa del Trampolín y en la confluencia con el arroyo que delimita la playa de Benítez. En esta zona permanecían cientos de personas llegadas a Ceuta durante la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio. Los agentes están retirando los asentamientos levantados junto al perímetro de la instalación, el espigón y los espacios situados entre grandes bloques de hormigón.
La Jefatura Superior de Policía señala que la operación responde a una doble finalidad. Por una parte, garantizar la seguridad de la desaladora y evitar posibles accesos a una instalación esencial. Por otra, proteger a los propios migrantes, algunos de los cuales permanecían en zonas especialmente peligrosas, entre bloques de hormigón y junto al espigón, con riesgo de caídas y lesiones graves. La llegada de lluvias y temporales podría incrementar además la peligrosidad del terreno.
Los migrantes desalojados están siendo trasladados hacia la zona de la antigua Fábrica del Guano, próxima a la playa del Trampolín, mientras se habilitan nuevos espacios para su alojamiento. Precisamente este sábado la Policía había desarrollado otro operativo en este enclave para identificar a menores migrantes y trasladarlos a dependencias policiales antes de su incorporación a los recursos de acogida.
La intervención llega después de que la Ciudad Autónoma reclamara a la Delegación del Gobierno la retirada de los asentamientos por razones de seguridad. Una vez finalizado el desalojo, los servicios municipales procederán durante los próximos días a la limpieza y vallado perimetral del entorno de la desaladora, mientras la Policía mantendrá vigilancia en la zona.


