El Gobierno ultima el relevo de Miguel Ángel Pérez Triano como delegado del Gobierno en Ceuta, después de que haya comunicado su intención de no continuar al frente de la Delegación. La decisión llega cuando se cumplen dos meses de la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio en la ciudad autónoma. Fuentes de Moncloa aseguran que Pérez Triano trasladó hace unos días su deseo de abandonar el puesto por motivos personales, tras varias semanas marcadas por la gestión de la crisis migratoria.
Desde el Ejecutivo presentan la salida como una decisión de carácter personal y destacan el intenso trabajo desarrollado durante este periodo. Pérez Triano tiene previsto comparecer este lunes ante los medios de comunicación para explicar su decisión, mientras el Gobierno trabaja ya en la designación de la persona que asumirá la representación del Ejecutivo central en Ceuta.
El relevo se produce además en una semana importante para la investigación judicial sobre la entrada masiva de migrantes desde Marruecos los días 30 y 31 de julio. La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ha citado como testigos al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y al exjefe de gabinete de la Delegación del Gobierno, Gonzalo Sanz. Vivas deberá comparecer el 30 de septiembre, mientras que Sanz lo hará el 1 de octubre.
La investigación pretende esclarecer, entre otras cuestiones, qué alertas e informes de riesgo existían antes de la llegada masiva, quién recibió esas advertencias y cómo fueron transmitidas. La magistrada también ha solicitado documentación a distintos organismos de seguridad e inteligencia para reconstruir los acontecimientos y determinar cómo se organizó la movilización que desembocó en la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta.
La marcha de Pérez Triano abre así una nueva etapa en la Delegación del Gobierno en Ceuta mientras continúa la gestión de las consecuencias de la crisis migratoria y avanza la investigación de la Audiencia Nacional.


