El Gobierno ha aprobado este martes dos reales decretos ley en materia de vivienda tras una negociación de última hora entre PSOE y Sumar que ha obligado incluso a retrasar una hora el inicio del Consejo de Ministros. Los textos incluyen la prórroga extraordinaria de los contratos de alquiler, una ampliación de la protección frente a los desahucios y nuevas reglas para los arrendamientos de temporada y por habitaciones.
El primero de los decretos establece una prórroga extraordinaria y obligatoria de hasta dos años para los contratos de alquiler actualmente en vigor que finalicen antes de que termine 2028. También amplía hasta 2030 las medidas de protección frente a los desahucios e incorpora la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones. El paquete contempla además la prohibición temporal de determinadas compras de vivienda por parte de fondos de inversión hasta 2028.
El segundo decreto recoge una de las medidas que más diferencias había provocado entre los socios de la coalición: la renovación automática de los contratos de alquiler. Sumar había defendido durante las negociaciones un sistema que proporcionara mayor estabilidad a los inquilinos, mientras que el Sindicato de Inquilinas reclama directamente contratos indefinidos que permitan permanecer en la vivienda mientras se abone la renta y no exista una causa legal que justifique la finalización del arrendamiento.
La decisión de dividir las medidas en dos decretos permite que sean votados por separado en el Congreso. El Ejecutivo ha solicitado la celebración de un pleno extraordinario este viernes para abordar su convalidación.
El acuerdo llega después de varios días de presión política y social por la situación de la vivienda, intensificada tras el desahucio de Maricarmen Abascal y la posterior acampada convocada en la Puerta del Sol de Madrid. Las movilizaciones reclaman medidas más amplias para garantizar la estabilidad de los alquileres y reforzar la protección de los inquilinos.


