Dos cazas F-18 del Ejército del Aire y del Espacio español fueron activados durante la madrugada de este jueves en Rumanía tras detectarse varios objetivos aéreos sobre territorio ucraniano, muy cerca de la frontera rumana. Las aeronaves despegaron desde la Base Aérea 57 Mihail Kogălniceanu para vigilar la evolución de la amenaza.
Los radares militares rumanos localizaron un grupo de objetivos al norte de Chilia Veche, en Ucrania. Ante la proximidad de los aparatos, las autoridades activaron las medidas de protección y enviaron a las 04.41 horas un mensaje RO-Alert a los habitantes del norte del distrito de Tulcea. Los F-18 españoles, integrados en el dispositivo de Policía Aérea Reforzada de la OTAN, despegaron para seguir sus movimientos. La alerta concluyó a las 05.44 horas sin que en este episodio se registraran incursiones en el espacio aéreo rumano.
La intervención se produce en un contexto de intensa actividad de drones rusos en las proximidades de Rumanía como consecuencia de los ataques contra territorio ucraniano. Las Fuerzas Armadas españolas han contabilizado 18 alertas durante agosto y lo transcurrido de septiembre dentro de esta misión. El pasado 16 de agosto, dos F-18 españoles derribaron un dron que había penetrado en el espacio aéreo de Rumanía.
Horas después del despegue de los cazas españoles, el Ministerio de Defensa rumano informó de un segundo incidente distinto: otro objetivo aéreo procedente de Ucrania llegó a entrar en el espacio aéreo de Rumanía por el norte del distrito de Botoșani. En este caso fueron movilizados dos F-16 de la Fuerza Aérea rumana y se emitieron nuevas alertas para la población de Botoșani y Suceava.
España mantiene alrededor de 200 militares desplegados en Rumanía dentro de la misión de la OTAN, además de siete cazas F-18, un avión de transporte A400M y un radar. Está previsto que el contingente se refuerce en octubre con tres helicópteros NH90.


