Alternativa para Alemania, AfD, se ha convertido en la primera fuerza política de Mecklemburgo-Pomerania Occidental tras las elecciones regionales celebradas este domingo. El partido obtuvo alrededor del 38% de los votos, por delante del Partido Socialdemócrata, SPD, de la ministra-presidenta Manuela Schwesig, que alcanzó aproximadamente el 35,5%. Die Linke consiguió un 6,5%, mientras Los Verdes superaron también el umbral electoral.
El resultado supone otro avance regional para AfD, después de sus victorias en Turingia en 2024 y Sajonia-Anhalt este mismo mes. Sin embargo, la formación continúa encontrando importantes obstáculos para acceder al gobierno debido a la negativa del resto de los principales partidos alemanes a establecer acuerdos con ella.
La otra gran noticia de la jornada se produjo en Berlín. Die Linke, encabezada por Elif Eralp, ganó las elecciones con algo más del 25% de los votos, después de una campaña marcada especialmente por el acceso a la vivienda y el aumento de los alquileres. La CDU quedó en segunda posición, con alrededor del 19%, mientras AfD se situó tercera, por encima del 16%.
Los resultados dejan especialmente debilitada a la CDU del canciller Friedrich Merz. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, los democristianos obtuvieron únicamente el 4,9% y quedaron fuera del Parlamento regional al no alcanzar el mínimo del 5%. Es la primera vez en la historia de la CDU que el partido no supera ese umbral en unas elecciones regionales.
Merz calificó el resultado como un “desastre”, aunque dejó claro que pretende continuar tanto al frente de la Cancillería como de la CDU y mantener el programa de reformas de su Gobierno. La derrota, sin embargo, ha abierto un nuevo debate dentro de la formación y de la coalición federal sobre el rumbo político que debe seguir el Ejecutivo.
Las elecciones de Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental confirman así una creciente fragmentación del panorama político alemán, con avances de AfD y Die Linke y fuertes pérdidas para algunos de los partidos que tradicionalmente han ocupado el centro del sistema político del país.


